Buenos días, lector saleroso. Retomamos L’Osservatore Ramone porque algo huele a podrido en las redes (aquí y en Dinamarca). Hablaremos hoy de un caso terrorífico (y vergonzoso) del que nadie escapa… cuidado, al tanto, ojo: ¡el copión acecha! Basado en hechos reales, ¡tan reales que ponen los pelos de punta! Pasen y vean…

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